
Dirigida por Bart Layton
Protagonizada por Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Barry Keoghan, Monica Barbaro, Corey Hawkins, Jennifer Jason Leigh con Nick Nolte y Halle Berry
Guion para Pantalla por Bart Layton
Basada en la Novela de Don Winslow
Producida por Tim Bevan, Eric Fellner, Derrin Schlesinger, Dimitro Doganis, Bart Layton, Shane Salerno, Chris Hemsworth, Benjamin Grayson
Productores Ejecutivos: Bergen Swanson, Sarah-Jane Wright, Amelia Granger, Joely Fether, Peter Straughan
Duración: 139 minutos
Clasificación: Para Adultos (R en EUA)
Amazon MGM Studios Press Site (Sitio de Prensa de Amazon MGM Studios)
EPK Press Site (Sitio de Prensa de EPK)
SINOPSIS
Desplegándose en la crudeza blanqueada por el sol de la ciudad de Los Ángeles, LOS CAMINOS DEL CRIMEN entreteje una historia acerca de un elusivo ladrón de joyas (Chris Hemsworth), cuyo historial de golpes a lo largo de la autopista 101 tiene pasmado al cuerpo policíaco. Cuando comienza a considerar el golpe de su vida, su camino se cruza con el de una corredora de bolsa harta de la vida (Halle Berry), quien a su vez busca nuevos horizontes. Convencido de que ha hallado una especie de patrón, un detective incansable (Mark Ruffalo) comienza a pisarle los talones, incrementando las probabilidades en contra de manera alarmante. Con la fecha para el atraco aproximándose, la delgada frontera entre el acechado y el cazador se difumina, así que los tres deben de encarar decisiones que cambiarán sus vidas- y que les harán cobrar conciencia de la imposibilidad de dar marcha atrás.
Adaptada de la aclamada novela corta escrita por Don Winslow, la cinta está escrita y dirigida por Bart Layton (AMERICAN AMIMALS, THE IMPOSTER). El elenco está conformado por Monica Barbaro, Corey Hawkins, Jennifer Jason Leigh y Nick Nolte.
Los productores son Tim Bevan (TICKET TO PARADISE), Eric Fellner (THE SUBSTANCE), Derrin Schlesinger (THE IRON CLAW), Dimitri Doganis (AMERICAN ANIMALS), Bart Layton (AMERICAN ANIMALS, THE IMPOSTER), Shane Salerno (SALINGER), Chris Hemsworth (SPIDERHEAD) y Benjamin Grayson (EXTRACTION).
Los productores ejecutivos son Bergen Swanson (WIDOWS), Sarah-Jane Wright (BRIDGET JONES: MAD ABOUT THE BOY), Amelia Grangor (BRIDGET JONES: MAD ABOUT THE BOY), Joely Fether (DREAM HORSE) y Peter Straughan (CONCLAVE).
El casting corrió a cargo de Avy Kaufman (TRAIN DREAMS). La música es de Blanck Mass (CALM WITH HORSES). El diseño de vestuario es Jenny Eagan (KNIVES OUT). La cinta fue editada por Jacob Secher Schulsinger (TRIANGLE OF SADNESS) y Julian Hart (THE TINDER SWINDLER). El diseñador de producción es Scott Dougan (BRIDGE OF SPIES). El director de fotografía es Erik Alexander Wilson, BSC (BETTER MAN).
Amazon MGM Studios presenta una producción de Working Title, RAW y Wild State, LOS CAMINOS DEL CRIMEN. Exclusivamente en las salas de cine del mundo a partir del 13 de febrero.
LOS CAMINOS QUE LLEVAN A LA AUTOPISTA 101
Las leyes fueron creadas para ser quebrantadas, con reglas creadas para ser obedecidas
-Don Wilson, de la novela “Crime 101”
Esta primera frase de la muy celebrada novela del autor en cuestión establece perfectamente la pauta para la cardíaca adaptación cinematográfica creada por el productor Bart Layton. La historia gira alrededor de un ladrón de joyas cuyo último trabajo podría ser aún más ‘definitivo’ de lo que imagina. Seductora, emocionante y naturalmente maravillosa, LOS CAMINOS DEL CRIMEN supone una carta de amor neo-noir a Los Ángeles y a su sofisticado estilo de vida, tan de alto riesgo, así como un homenaje a los elaborados thrillers cinematográficos de otra era. Con un elenco de ensamble verdaderamente estelar, encabezado por Chris Hemsworth, Halle Berry y Mark Ruffalo, el balance entre el bien y el mal, entre los que tienen y los desposeídos y entre la vida y la muerte corre sin detenerse a lo largo de una línea blanca que, sin previo avisa, gira abruptamente para un lado o para el otro.
Hemsworth es Davis, un prolífico ladrón de joyas cuyos precisos golpes a lo largo de la costa del Sur de California han causado el asombro del departamento de policía y frustrado tanto a los mercaderes de joyas como a sus ajustadores de seguros. Alguien debe pagar, pero mientras Davis continúe eludiéndoles con éxito, ciertamente no será él quien rinda cuentas.
Sin embargo, existe una cuota emocional por su ilícito éxito. Su vida criminal le ha dejado solo, desconfiando de propios y extraños, y no hay nadie en el mundo que realmente le conozca. A pesar de que se conduce como una especie de ladrón caballeresco, trabajando siempre con mucho cuidado a fin de garantizar que nadie salga herido durante alguno de sus atracos, sus rivales del bajo mundo no observan el mismo código. Y quizás ya han fijado un precio por su cabeza.
Berry encarna a Sharon Coombs, una ajustadora de gama alta que se ha dedicado a vender paz mental a la millonaria élite de Los Ángeles, realizando coberturas de los tesoros más extravagantes que las más demenciales cantidades de dinero puedan comprar. Cada vez que esta ornamenta desaparece, su compañía debe asumir los costos- y su reputación recibe los golpes en una aseguradora a la que no le agrada pagar fortunas. Existen otras complicaciones: durante años se le ha ofrecido una sociedad, pero por fin ha descubierto que se le utiliza como mera carnada para seducir a los clientes más ricos a través de su apariencia realmente glamurosa. Por esta razón, ella teme que cuando estos rasgos pasen de moda, su compañía la enviará por el caño.
El investigador del Departamento de Policía de Los Ángeles, el detective “Lou” Lubesnik, interpretado por Mark Ruffalo, no aprecia las fruslerías de brillantina, pero está convencido de que la ley debe imperar. De pronto comienza a percibir un patrón de escapatorias a lo largo de la autopista 101, y esto vincula diversos robos, pero sus conclusiones no hacen sino irritar a los supervisores que preferirían anular ciertos casos en vez de resolverlos y dar con los culpables.
Las vidas de estos tres se intersectan cuando Davis comienza a planear un nuevo atraco, poco después de otro que estuvo a punto de terminar mal. Ha comenzado a ver que su vida es insostenible, pero vislumbra una salida mediante un gran golpe. Esta vez le atrae no solamente un arreglo de diamantes a punto de ser enviados para una opulenta boda en Beverly Hills, sino asimismo los fajos de millones de dólares que servirán para costear este regalo. David se centra y estudia esta transacción, pero sus rivales exasperados trazan círculos en el aire, y tanto Coombs como Lubesnik toman decisiones cruciales por su cuenta, lo que complica la situación poniendo sus vidas (y sus estilos de vida) en riesgo.
Tal y como ocurre con la presente cinta, el trabajo previo de Layton se ha centrado en aquella gente que vive fuera de la ley o que suele traicionar las normas sociales a fin de granjearse aquello que, en su opinión, se les debe.
Entre sus créditos podemos mencionar un documental muy aclamado, THE IMPOSTER (2012), acerca de un timador que infiltra una familia texana haciéndose pasar por el hijo que desapareció de niño. Asimismo, Layton escribió y dirigió una cinta dramática en 2018, AMERICAN ANIMALS, basada en una historia verdadera acerca de ciertos universitarios que planean un golpe fallido: el robo de libros extraños e invaluables. Layton comenta que siempre se ha sentido fascinado por la gente que “intenta robar una versión alterna de lo que sus vidas podrían ser”.
Para LOS CAMINOS DEL CRIMEN, Layton pensó que el contexto perfecto no podía ser otro que la Ciudad de Los Ángeles, tan obsesionada con el estatus y en donde lo que tienes suele confundirse con lo que eres. “Me parece que muchos de los personajes están ligeramente atrapados, por el lado de, ‘Nunca me sentiré a gusto con el lugar que ocupo en el mundo a menos que me adueñe de esto”, dice Layton. “Los Ángeles es una ciudad que nutre una cierta sensación: si realmente quieres ser alguien y sentir que vales algo, debes contar con todos los vistosos elementos que conforman el éxito más rotundo. Me parece que la ansiedad por el estatus es una constante en esos lares”.
Layton comenta que asimismo se sintió inspirado por la pasión que toda su vida ha sentido por cintas clásicas acerca de robos y golpes, entre ellas OUT OF SIGHT (1998), de Steven Soderbergh, THIEF (1980), de Michael Mann, THE STING y THE THOMAS CROWN AFFAIR (1968), de Norman Jewison.
“Eran películas para adultos”, explica. “Contaban con personajes verdaderos y, tonalmente, no eran meras comedias, ni dramas ni cintas de suspenso. Tenían luz y sombra. Me pareció que sería muy agradable recordarle al público que estas experiencias grandiosas aún pueden derivarse del cine”.
Ese mismo gusto por los dramas en torno a robos y grandes golpes fue lo que atrajo en esta ocasión a Hemsworth.
“Leí el guion y me fascinó porque me pareció un verdadero salto en el tiempo, una manera de retomar los thrillers de los años noventa”, dice el actor. “La historia irradiaba una especie de nostalgia que hoy día no es fácil hallar. Yo admiraba el trabajo de Bart, sobre todo en AMERICAN ANIMALS. Se trataba de un drama propulsado por los personajes, con una intersección de elaboradas tramas. Después de nuestra primera junta, me pareció que no sólo había escrito un guion muy atractivo, sino que asimismo alimentaba una visión brillante para su cinta”.
A fin de llevar esa visión a la pantalla, Layton se asoció con el veterano productor Eric Fellner, copresidente de Working Title Films, compañía con décadas de experiencia cinematográfica (THS SUBSTANCE, DARKEST HOUR, BABY DRIVER, FARGO y la franquicia para BRIDGET JONES). Fellner ayudó a ensamblar un elenco con actores de primer nivel, además de un excelente equipo tras bambalinas, a fin de dar forma a LOS CAMINOS DEL CRIMEN y que la cinta fuera capaz de irradiar humanidad e intensidad. “Podrías decir que el elenco es bueno a causa de los nombres de los integrantes, pero, más allá de sus apellidos, se trata de actores fenomenales”, dice Fellner. “Cada uno de ellos insufla vida hermosamente a su personaje, al interior del mundo de la cinta”.
“Me inspiró la grandeza de cada uno de los participantes en esta cinta, y eso incluye lo que ocurría delante de las cámaras, pero asimismo tras ellas”, añade Fellner. “El diseño de producción, la fotografía, los vestuarios, los peinados y el maquillaje, la música, la edición- todos estos aspectos tan maravillosos”. El resultado es un proyecto apasionado para todos los implicados, que seguramente resonará con los espectadores: “Cuando estás creando alguna cosa, la esperanza para el productor es que el público se entregue, que se involucre emotivamente y que, al final, respire gozoso y exclame: ‘¡Fue grandioso!’”

