Redacción Internacional (EFE).- La Quinta Flota de la Armada de EE.UU., desplegada en Oriente Medio, fue blanco este jueves de un ataque «preciso» con misiles de medio alcance por parte de Irán, al igual que objetivos energéticos en Israel, informó la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) en un comunicado.
La nota, difundida por la agencia Fars, precisa que esta oleada 64 de la respuesta militar iraní -iniciada como réplica al ataque de EE.UU. e Israel del pasado 28 de febrero- también se dirigió contra objetivos en territorio israelí, como el aeropuerto Ben Gurión, refinerías en Haifa y Rishon LeZion.
Misiles balísticos y de racimo
El comunicado precisa que la operación se ejecutó de forma «completamente exitosa» con varios tipos de misiles balísticos, algunos con ojivas de racimo, además de sistemas de propelente líquido y sólido.
Los misiles de combustible sólido usan un propelente que se enciende al instante y genera empuje inmediato, sin la complejidad de cargar combustible líquido. Esto los hace rápidos de lanzar, fáciles de almacenar durante años y difíciles de detectar.
Los misiles con ojiva de racimo liberan varias «submuniciones» en el aire que se esparcen sobre un área muy amplia y cada uno de esos artefactos se explota por separado, y a veces dejan bombas sin detonar que siguen siendo peligrosas después.
Irán advierte de que su respuesta «aun no ha terminado»
Pocas horas antes del anuncio de este ataque, el Ejército iraní advirtió de que la respuesta a bombardeos contra sus infraestructuras energéticas «ya está en marcha y aún no ha terminado», tras los recientes ataques israelíes contra instalaciones gasistas en el sur del país.
«Advertimos al enemigo que ha cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica de Irán, y la respuesta ya está en marcha y aún no ha terminado», advirtió Brahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya en una declaración recogida por la agencia de noticias Fars.
Zolfaqari dijo que, si se repiten ataques contra instalaciones energéticas iraníes, responderán golpeando infraestructuras energéticas de EE. UU. e Israel y de sus aliados «hasta su completa destrucción».

